La Historía que no es una historía

Relatos de un Autista

Mi vida era tranquila.Solos yo, mi mujer, y mi tres hijos.Ahora, vivo en un infierno, después de lo que paso en Mundo Artesano...
Sin ellos, mi vida no tiene sentido, seguiré luchando para conseguir mi objetivo:
Encontrarlos, y salvar Mudo Artesano.

Capítulo 1. El infierno es real.

Estaba yo sentado, en el sofá, mirando la tele, entrecerrando los ojos, casi dormido.De pronto, una noticia me sorprendió, y salte del sofá.
"NOTICIAS DE ULTIMA HORA, SE HA DETECTADO UNA SEÑAL DE LA EXISTENCIA DEL NEGATIVITRON, SE RECOMIENDA NO SALIR DE CASA"
Asustado, avise a mi mujer, que se encontraba cocinando y cantando.Me percate de que los niños estaban en el colegio.No supuse riesgo alguno, ya que si colegio es seguro.De pronto, sonó mi teléfono. Era la maestra de mi hijos. Decía que debía ir a buscar a mis hijos, que me diese la máxima prisa posible, ya que el Negativitron podía aparecer en cualquier momento.Avise a mi mujer, cogimos el coche, y fuimos escopeteados hacia el colegio.Llegamos al colegio, y mi mujer salió corriendo a buscar a mis hijos.De pronto, una sombra negra apareció de entre los cielos.A mi sorpresa, era el Negativitron. Corrí a buscar a mi mujer, pero un chico me paro y me dijo:

-Si entras ahí, morirás.
De pronto, el Negativitron se trago el colegio.. Mi tristeza fue infinita, eché a llorar, pero no de pena, sino de rabia... Una sed de venganza corría por mis venas.

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Capítulo 2. La Alianza.

Había perdido todas mis ilusiones...

Mi vida, sin ellos, ya no tenia sentido...

De pronto, un viejito, hecho de papel de periódico, se me acerco y me dijo:

-Hijo, no todo esta perdido.

Estendió la mano en seña de que me levantase, cogí su mano, y me levante.Al levantarme, exclamo:

-Hijo, únete a la Alianza, juntos, salvaremos mundo artesano.

En un principio, no me dio mucha confianza el señor, pero me di cuenta de que los dos compartíamos un mismo propósito, salvar mundo artesano y vengarnos del Negativitron. Acepté, con mucho gusto.De pronto, una nave paso a recoger al señor, y, al subir a la nave, me extendió la mano y subí con el. La nave era muy grande, había mucha gente, jugaban con maquinas recreativas, o simplemente descansaban, cerca de un faro de luz. El señor de papel, me indico que le siguiera.

Llegamos a una sala no muy grande, llena de botones y cables, supuse que era la sala de mandos.Estaba el conductor, que, muy amistosamente se presento:

-Muy buenas, bienvenido a La Alianza.Si me permite, le voy a explicar los conceptos básicos en lo que se basa este grupo.Primero de todo, este es mi compañero, y líder de la alianza.

-Hola, muy buenas, mi nombre es Larry Da Vinci, soy el líder de la alianza, te doy una grata bienvenida a nuestro grupo.

El conductor, siguió explicándome las indiaciones que debía tomar, donde estaban mis aposentos y donde se encontraba el baño.

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Capítulo 3. Una nueva aventura

Después de largas horas en la nave, llegamos a una isla, no era muy grande, la mayor parte de la isla, la ocupaba una gran cordillera, mas especificamente, un volcán muy grande, y un par de montañas.

Al aterrizar, estaba todo muy calmado.Da Vinci, nos indico que le siguiesemos, que íbamos a ir al paraiso.

Algunos reimos , porque pensamos que lo había dicho de forma sarcástica, pero no habíamos visto lo que había detrás del volcán.

Parecía un sueño hecho realidad.

Un complejo de mas de 7 pisos, piscina, y sala de juegos.Todo parecía muy perfecto, pero, a mi me faltaba algo.Me faltaba a mi familia.

Una vez que Da Vinci y el conductor de la nave indicaron las habitaciones, todos fuimos a descansar, ya que había sido un día muy largo.

Amaneció, era un día precioso.

El sol, resplandecía en lo alto del cielo, imponiendo respeto.Apenas me levanté, fui a ver a Da Vinci. Necesitaba ir ya a por mi família... No había pasado ni un día, y yo ya estaba desesperado.

Capítulo 4. La travesía infinita

Da Vinci, me informó que debíamos visitar primero, a su compañero Estuar McGuay, un viejo amigo suyo.
La nave, se paró al lado de una pequeña chabola, la cual estaba hecha de cartón. No me preocupó mucho.
De entre unas tiras de papel de periódico, salio un pequeño hombrecillo, de apenas medio metro de alto y exclamó con firmeza:
-Vamos a machacarle.
Subimos rápido a la nave, y partimos hacia el Ojo del Cráter, el escondite del Negativitron.
Pasaron 2h, y alfin nos encontramos ahí. Era un agujero oscuro, muy profundo. Apenas llegamos, bajamos, y observamos el agujero con cautela.Se escuchaban gritos de dolor del fondo del agujero.
Era una agujero de pena y de tristeza. No corría ni una gota de luz, mas que un extraño aura morado, que seguramente era el aura del Negativitron.
Da Vinci, cogió una cuerda, me la pasó, y dijo:
-Buena suerte. Esta es tu história. Lo justo sería que la acabases tu, ¿no?
Subió a la nave, y marcho como un rallo.
Mire el agujero, me arme de valor y, baje sin temor alguno.
En mi interior, sentía que mi família me necesitaba, que querían que estuviese allí con ellos.
Al bajar, encontré muchos cadáveres tirados en el suelo. Fué un poco repugnante, pero pasé sin temor alguno.
Escuche el llanto de uno de mis pequeños. Corrí como si no hubiese un mañana.
Y ahí estaban. Mi mujer, mis hijos y el Negativitron.
Mi mujer y mis hijos, atados de pies al suelo, en un foso de lava.
Supuse que estaba todo perdió.
Recogí un arma del suelo y exclame:
-SUÉLTALOS AHORA MISMO!
El Negativitrón rió a carcajadas y dijo:
-Si me vences en un duelo.
No podía decir que no a esa oferta, y nos encadenamos en una batalla épica.

Capítulo 5. El fin de un sinfin.

El Negativitron, me envistió con mucha fuerza, pero logre esquivarlo. Yo, ice una acometida perfecta, y logré dañarlo un poco.
El se lanzo, y consiguió darme en un brazo. Me lo arrancó de cuajo.
Me tire al suelo y comencé a llorar de dolor.
El Negativiron rió y dijo:
-¿Te rindes?
El negativitron se puso a reir a carcajadas. No paraba de reir. De pronto, mis hijos y mujer exclamaro:
-NO TE RINDAS!
Coji la espada, que se encontraba a unos metros de mi, me levante, y se la lancé.
El Negtivitron no se percato, y se la trago, rasgando toda su garganta, asta llegar al estomago, que, en menos de 5 segundos, termino reventando.
Apenas calló en combate, el foso se cerro, y mi família bajo. Vinieron a abrazarme y de pronto:

-RIN! RIN!

-Juan despiértate ya, que llegaras tarde al insti!

Era otra de esas típicas mañanas en las que, preferías quedarte en el sueño que vivir tu propia vida.