El Latin

El origen de nuestro idioma

Ayudan a profundizar en otras lenguas

Los idiomas modernos se aprenden hoy con muy pocos conocimientos gramaticales: tienden fundamentalmente a la conversación. El estudio de las lenguas clásicas, con un fuerte contenido gramatical, facilita la profundización en el estudio de otras lenguas. Y, si se trata de idiomas que mantienen la declinación (como el alemán), hace más sencillo su aprendizaje.

Facilitan la capacidad de contemplación

Las lenguas clásicas nos ponen en contacto con unas culturas milenarias. Y ese contacto se produce, esencialmente, a través de la lectura. Y leer toda esa riqueza cultural contribuye a recuperar la capacidad de contemplación, es decir, la interioridad necesaria para el desarrollo de la personalidad


Además, ¡cuántos alumnos de latín, al acabar el bachillerato, se sienten satisfechos de su elección! Hay como un ambiente especial en esas clases, como una cierta complicidad entre quienes se saben depositarios de un tesoro... Sí, ¡estudiar puede llegar a ser gratificante, también en el bachillerato!