ENERGÍA Y SOSTENIBILIDAD

EN NOMBRE DEL PLANETA AZÚL

LA DESERTIFICACIÓN

Según la información del Instituto Forestal Nacional (IFONA), los bosques nativos en 1914 ocupaban el 39% de la superficie del territorio nacional y en 1987 solo el 14%.

Viene efectuándose un desmonte a una tasa de 30.000 Ha/año. Pero desde 1935 a 2000 la superficie total de bosques y montes naturales se ha reducido de 1.072.600 Km2 a 331.904 Km2.


Las causas de la desertificación en el mundo están asociadas al modelo de producción y consumo global. En esta repartición de funciones, los países centrales han generado una especialización de las producciones por grandes regiones, donde los países periféricos se encargan, fundamentalmente, de sobreexplotar sus recursos naturales proveyendo de materias primas a los países industrializados. Es oportuno recordar, en este punto, la generalización de la producción de soja transgénica, en nuestro país, como cultivo preponderante de los pool de siembra que han arrasado formaciones de flora y fauna naturales, sin el menor respeto por la sostenibilidad del medioambiente.

REVOLUCIÓN CULTURAL

La problemática descripta constituye solo un ejemplo, de todos los que están produciendo el estrés planetario: no puede retrasarse más la transición a la sostenibilidad.


Es el tiempo de lograr sociedades sostenibles que sean capaces de satisfacer las necesidades vitales de la humanidad, guardando el delicado equilibrio con el medioambiente que ya ha fijado el límite de tensión máxima que es capaz de resistir.

La empresa no es simple. Se precisan revoluciones, cambios radicales, que impliquen nuevas maneras de pensar problemáticas esenciales tales como la provisión energética, el uso del agua, el consumo, la distribución de la riqueza, la relación entre desarrollo y crecimiento, entre otros.


Se habla de la necesidad de una profunda revolución cultural. Este concepto involucra, no solo a la política, la economía, la educación, sino a la ciudadanía toda, interpelándola a la participación y potenciando la capacidad de generar transformaciones sociales claves.

Evo Morales llama a proteger la vida durante la COP20

ENERGÍA Y SOSTENIBILIDAD

Partimos de la afirmación de que hay un agotamiento de los recursos energéticos fósiles que tradicionalmente han proporcionado energía. Datos aportados por BP Statistical Review of World Energy -una de las “biblias” para determinar el escenario energético global, junto a los informes anuales de OPEP- afirman que el planeta contaba con unas reservas probadas de petróleo de casi 1,67 billones de barriles a finales de 2012, lo que representa un volumen suficiente para cubrir la producción mundial durante 53 años si se mantuvieran los ritmos actuales. Se podría decir en base a esos informes que, aproximadamente, en medio siglo la humanidad asistiría al agotamiento de estos recursos.


El análisis de las consecuencias de un mundo de baja energía (Ballenilla, 2005) ha provocado la aparición, en 2009, de la Agencia Internacional de Energías Renovables, con el fin de asesorar a los países que están tomando conciencia del cenit de la producción petrolera “peak oil”.Es el saber tecnocientífico el que sale al paso para generar propuestas de transición desde los empobrecidos recursos energéticos no renovables y contaminantes, responsables, en gran parte, de la degradación ambiental hacia la energía limpia y sostenible.