Chocolate

Su historia

La palabra cacao procede de la azteca “cacahuatl“. Según la leyenda, el cacao era el árbol más bello del paraíso de los aztecas, que le atribuían múltiples virtudes, calmar el hambre y la sed, proporcionar la sabiduría universal y curar las enfermedades.

Fueron los mayas los que crearon un brebaje amargo llamado “chocolha” hecho de semillas de cacao, que solo podían consumir nobles y reyes. Se describía diversas formas de elaborarlo y perfumarlo, más líquido o espeso, con más o menos espuma, con miel, maíz o chile picante.

Composición química del grano

Su contenido de grasas, hidratos de carbono y proteínas lo califican como un producto energético. La almendra de cacao, seca y curada, contiene un 50% de grasa (manteca de cacao), dependiendo de la variedad, un 10% de almidones y proteínas y el % restante, ciertos compuestos químicamente identificados, entre ellos cafeína y teobsomina, serotonina y feniletilamina (hormonas que ayudan al buen humor y elánimo).