La vida es una obra de teatro.

Clara, Clàudia, Pau y Sarah

La casa de Bernarda Alba

La casa de Bernarda Alba

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA

1. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.


2. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»


3.

Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!


Antonio Machado

El poema nos explica el episodio final de la vida de Federico García Lorca, es decir, cuando lo mataron. Murió fusilado en Granada el 19 de agosto de 1936 por la madrugada.


Lo capturaron cuando estaba en casa de unos compañeros y a través de una larga calle le condujeron hasta el campo. En el segundo parágrafo nos explica que él no tenía miedo a la muerte, porque sabía que moriría luchando por sus pensamientos.


Le acompañaban unos cuantos verdugos, que no lograron salvarle. Un fusil le impactó en la cabeza, ese fue el final del poeta.