La gran inmigracion

Benji y Tobi

* Características de la Ciudad de Buenos Aires y Argentina

Para apreciar equitativamente una ciudad como Buenos Aires hay que saber que en 1870 no tenía más que 175.000 habitantes, mientras que hoy tiene 1 millón 300.000. En el año indicado no existía el puerto. Para desembarcar, cuando se llegaba de Europa, había que bajar del buque a una pequeña canoa y luego saltar a tierra. La plaza de Mayo y las calles inmediatas formaban el centro de la población. La calle Florida, que vemos hoy con sus almacenes de lujo, su pavimento asfaltado y su Hockey Club, no era entonces sino una cloaca. Las calles sin empedrar se convertían en los días de lluvia en verdaderos torrentes de cieno. No había alcantarillado ni distribución de agua. Se bebía la de las cisternas o aljibes, en vecindad con los vertederos. Por la noche, apenas se alumbraban las calles. Se salía, pues, poco y haciéndose acompañar de un criado provisto de una linterna.

Todas las casas, bajas, construidas con barro y ladrillos, no tenían más que una planta. Sin embargo, debían tener su atractivo aquellas viejas casas, sus jardines sobre todo. Eran una sucesión de tres patios a la española.

Alojamiento

En 1857 se fundó, de forma particular, la Asociación Filantrópica de Inmigración, que obtuvo una subvención gubernamental y la concesión de los terrenos anexos al puerto de Buenos Aires (parcelas de la actual Estación Retiro) en los que se levantaría el primer Hotel de Inmigrantes. Este pequeño edificio se inauguró en agosto de ese mismo año con la llegada de un contingente de suizos, estaba en la esquina de la actual Avenida Leandro N. Alem y Corrientes, y funcionó hasta 1874. Un segundo edificio del Hotel de Inmigrantes estuvo entre 1881 y 1888 en el lote de calle Cerrito 1250, donde hoy en día está la sede del Centro Argentino de Ingenieros, pero la explosión migratoria que comenzó a vivirse en Buenos Aires lo saturó rápidamente.

En 1888 comenzó a funcionar el conocido Hotel de Inmigrantes llamado "rotondo" por su planta casi circular (en realidad, era un polígono de dieciséis lados). El edificio fue obra del ingeniero civil de origen escandinavo Hjalmar Fredrik Stavelius. [2] Concebido como provisorio desde un principio, el edificio se usó durante más de 20 años; sobrevivió un fuerte temporal, que requirió se elevaran sus muros de contención para proteger al Hotel del oleaje [2] . Debido al ritmo acelerado de la corriente inmigratoria, demasiado acelerado para albergar la cantidad de personas que arribaban diariamente al país, se planteó la necesidad de ampliar el edificio, incluso antes de finalizar las obras y su primer año de uso. En julio de 1911 el edificio fue desactivado definitivamente, y luego demolido para construir la actual Estación Retiro del actual Ferrocarril General Mitre.