El Rincón de las palabras

Un espacio para la reflexión

COMPETENCIA DIGITAL EN LOS DOCENTES

PODCAST LdeLengua 72 SOBRE LA COMPETENCIA DIGITAL DOCENTE


Si te atrae el mundo digital, y te dedicas al campo de la enseñanza. Si de una u otra manera, te consideras tecnófobo o tecnófilo. Si la competencia digital o la competencia comunicativa digital empieza a asomar en tu centro de trabajo, en tu quehacer como usuario o en tu lista de aspectos de interés, no puedes dejar de escuchar este podcast recogido en LdeLengua, en el que se debate sobre la competencia digital.


¡Disfrutadlo!




COMPETENCIA DIGITAL EN LAS AULAS ¿UTOPÍA PERSEGUIDA O REALIDAD?

A partir del anterior podcast, me surge la siguiente reflexión que quiero compartir con vosotros:



Me ha llamado especialmente la atención este podcast, porque plantea aspectos sobre la competencia digital que, personalmente, me inquietan. Por ejemplo, ¿hasta qué punto los docentes somos más competentes en otras competencias que en la digital? o ¿realmente en la práctica la competencia digital está presente o simplemente es más una utopía a alcanzar que una realidad generalizada en las aulas?


Sin ánimo de buscar culpables ni de señalar responsables, pero sí siendo coherente con la situación presente que vivimos cada día los docentes, el sistema educativo obligatorio implantado en España - hablo de éste por su cercanía y porque dispongo de un cierto conocimiento de él - tampoco nos facilita el terreno para que podamos ser digitalmente competentes, puesto que en los centros educativos no se ofrecen los medios suficientes para poder serlo, tanto a nivel de cursos de formación como de tecnología en las aulas.


A todo ello, se une el hecho de que, como se apunta en el podcast citado anteriormente, en cierta manera, la competencia digital es un concepto nuevo que progresivamente se está incorporando en la práctica del mundo educativo y no siempre es acogido con el mismo entusiasmo por todos. A veces, la novedad asusta; otras, las pocas ganas de tener que volver a empezar a construir un camino, que al principio exige unos esfuerzos extras de actualización, hace que se descarten recursos sin someterlos a reflexión y valorar sus ventajas, que a larga facilitan el proceso de enseñanza y aprendizaje, lo enriquecen y lo adaptan mejor a las necesidades de los aprendientes actuales.


Ahora bien, no se trata de utilizar lo digital de manera arbitraria por las posibilidades que ofrece, sino que considero que es de suma importancia someter el proceso de enseñanza y aprendizaje a una relfexión para localizar las necesidades concretas del grupo y ser así coherentes en la toma de decisiones y en la configuración de las programaciones de aula.


En el podcast también se habla de un concepto que considero clave: la normalización. Pienso que un paso crucial para conseguirla es integrar la formación en competencia digital en TIC como parte integrante del programa de formación del profesorado y no como formación opcional, a la que no todo el mundo puede tener acceso. Si como docentes debemos ser el referente digital de nuestros estudiantes, nuestra formación debe estar a la altura de este rol. Aunque bien es cierto que considero que esta responsabilidad debe ser compartida, puesto que la competencia digital en el proceso de enseñanza y aprendizaje debe ser multidireccional, en el que los papeles profesor-alumno se intercambien constantemente.


Cuando me enfrento como docente a un nuevo "reto digital", tengo la sensación de que me falta cierta reflexión didáctica y pedagógica sobre el proceso de llevar ese recurso al aula. Por el ritmo frenético que a veces impone el curso, no puedo realizar una reflexión pausada de cómo lo estoy incorporando al aula, más allá de una relfexión del porqué de su uso y de los objetivos a alcanzar. Soy consciente de ese carácter experimental, que hace que desconozca toda su funcionalidad y no sepa explotar todas las posibilidades del recurso. Pero, ¿hasta qué punto es una desventaja este hecho? Esta inexperiencia me permite establecer cierta complicidad con los estudiantes y fomentar dinámicas de trabajo colaborativas, en las que desarrollamos juntos nuestra competencia digital, a la vez que ellos mejoran su competencia comunicativa, con procesos de lengua significativos. Intercambiamos roles, todos somos aprendientes y profesores a la vez. Asimismo, se trabaja de manera transversal, fortaleciendo la competencia de autonomía y la de aprender a aprender (negociación, Iniciativa, toma de decisiones).


Para acabar, me gustaría encender la luz de la esperanza y unirme al lema: "Juntos, se puede". Cada vez más, los recursos 2.0 están recibiendo el reconocimiento del entorno educativo y somos cada vez más los docentes que los escogemos como materiales integrantes de nuestras programaciones, más allá de meros recursos complementarios de refuerzo. Estos recursos 2.0 no sólo embellecen estéticamente el proceso, sino aportan muchísimas ventajas en el proceso de enseñanza y aprendizaje de una lengua y en la adquisición de la competencia comunicativa. Estoy segura de que todos los profesores de lenguas queremos presentes y futuros hablantes de lenguas competentes comunicativamente y esto, hoy en día, implica hablantes que sepan también moverse por el entorno digital, que sepan interectuar en él, que sepan producir e interpretar mensajes en él y que sepan aprovecharse de los recursos audiovisuales que ofrece Internet.

En definitiva, que sepan tanto individual como cooperativamente hacer lo que se propongan dentro y fuera del entorno digital utilizando una lengua.


Ustedes, ¿qué opinan?


Un placer ...