Los Orígenes del Movimiento Obrero

Los Primeros Sindicatos

Las primeras protestas obreras surgieron alrededor de 1820, cuando los obreros comenzaron a destruir las máquinas y asaltaban las ciudades, destacaron los sucesos de Alcoy, en 1821, o el incendio de la fábrica Bonaplata de Barcelona en 1825. Este tipo de acontecimientos cesaron, ya que los obreros comprendieron que para defender sus derechos debían crear organizaciones, los llamados sindicatos.

El primer sindicato fue fundado en Barcelona en 1840, la llamada "Asociación de Tejedores de Barcelona". En 1843 esta asociación fue prohibida por el líder Narváez.

Durante la época del Bienio Progresista, se volvieron a permitir estas asociaciones y en 1855 tuvo lugar la primera huelga general en España. Más tarde, en 1870 se creó la "Federación Española de la Asociación Internacional de Trabajadores".

El socialismo tuvo un lento desarrollo en nuestro país, pero bajo el mando de Pablo Iglesias se fundó el "Partido Socialista Obrero Español" (PSOE) en 1879 y crearon la Unión General de Trabajadores en 1888 (UGT). Entre los objetivos socialistas destacaban la revolución social y una sociedad igualitaria.

El Anarquismo

El anarquismo se arraigó fuertemente en lugares como Cataluña y Andalucía. A finales del siglo XIX defendían actuar de forma violenta contra la burguesía y el capitalismo, debido a la fuerte presión que imponía el gobierno contra los obreros. Fue una época llena de atentados hacia los personajes políticos. El hecho más relevante fue la llamada "Mano Negra" (1883), una supuesta organización secreta, a la que se le atribuyeron asesinatos y quema de edificios y cosechas. En el territorio agrario hubo una gran crispación social, llena de crímenes, hambrunas, robos y alzamientos campesinos (sobre todo en Andalucía).

Finalmente en 1910 se fundó la Confederación Nacional de Trabajo (CNT).