Reportaje de los refugiados sirios

Reporteros: Raúl Pariilla, Sabira Saghir y Mariam El Amani

Rehacer vidas. Entrevistas a testigos y refugiados sirios

Uno de nuestros reporteros ha estado entrevistando a la portavoz de una ONG llamada ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados).

Últimamente en España se están acogiendo a demasiados sirios por los bombardeos y atentados que ocurren en Siria. Y otro de nuestros reporteros estuvo en una ciudad de Turquía haciéndole una pequeña entrevista a una madre de familia; lo que averiguamos es que había muchísimo sufrimiento y pobreza en esa familia, a pesar de tanto dolor por muertes de familiares y seres queridos, ellos intentan rehacer la vida otra vez olvidando las penas.

Reportaje

Qué ocurre cuando te conviertes en refugiado de guerra? Te echas a andar. Cierto es que, para salvar la vida –cuando están atacando tu aldea, por ejemplo–, quizás en el primer momento escapes a toda velocidad en cualquier medio de transporte disponible. En el coche familiar. En el camión de frutas del vecino. En un autobús robado. En una carreta enganchada a un tractor. Pero tarde o temprano llegas a una frontera. Y es ahí cuando tienes que echarte a andar. ¿Por qué? Porque los tipos uniformados te pedirán la documentación. ¿Cómo, que no la lleva? (¿Me la he dejado en casa? ¿Cogí la mano de mi hijo y no los papeles en la precipitación de la huida? ¿O quizá metí en la bolsa algo de comer, algo de dinero?) No importa. Baje del vehículo. Póngase ahí. Espere. Y ahora, con papeles o sin ellos, comienza de veras tu vida de refugiado: a pie, que es como se mueven los desvalidos.

A finales de septiembre, una avalancha de decenas de miles de refugiados sirios cruzó los pi-mentales en barbecho que hay cerca del paso fronterizo de Mürşitpınar, en Turquía. Eran sirios de etnia kurda. Huían de las balas y los cuchillos del Estado Islámico. Muchos llegaban en vehículos –en coches, furgonetas y camionetas–, levantando nubes de polvo fino y blanco a su paso por algunas de las tierras de labor más antiguas del mundo, cultivadas de forma continuada durante miles de años. Los turcos no franquearon el paso a tan variopinta caravana. Y así se materializó en la frontera un aparcamiento de vehículos abandonados. Un día se presentaron en él unos combatientes islamitas vestidos de negro y se llevaron los vehículos: los robaron en las mismas narices de los militares turcos, que se limitaron a mirar. A ellos ni les iba ni les venía.

Así empieza todo. Das un paso. Sales de una vida y entras en otra. Cruzas una valla fronteriza cizallada y llegas, a la vulnerabilidad, a la dependencia, a la invisibilidad. Y te conviertes en un refugiado.


ENTREVISTA A LA PORTAVOZ DE ACNUR:


La portavoz de ACNUR, Melissa Fleming, destacó que esta petición se realiza teniendo en cuenta las persistentes y serias lagunas en ambos países, Grecia y Turquía. "ACNUR no se opone a los retornos de personas que no tengan necesidades de protección internacional y que no hayan solicitado asilo, siempre y cuando se respeten los derechos humanos".


Fleming señaló, durante una rueda de prensa en Ginebra que en Grecia, que ha tenido que acoger a numerosas personas a causa del cierre de fronteras en el resto de Europa, "numerosos aspectos de los sistemas de acogida y atención a las personas que puedan necesitar protección internacional, o no se han establecido o no funcionan".

Actualmente hay aproximadamente 51.000 refugiados e inmigrantes en el país, de los cuales 5.000 se encuentran en las islas y 46.000 en territorio continental. Las llegadas recientemente se incrementaron el 29 de marzo con 766 personas tras varios días con una media de llegadas de 300 personas.