El amor en el Renacimiento

Beatriz Alcaráz, Antonio González y Sira Gutiérrez

Concepto

Se concibe desde un punto de vista neoplatónico, según el cual la unión espiritual de los amantes era superior al goce físico, porque al ser el amor un sentimiento infinito, solo podía alcanzar su plenitud en la unión de dos espíritus, igualmente infinitos. Es una forma de amor y amistad en que no hay un elemento sexual.

Se idealiza a la mujer de tal modo que llega a considerarse como un reflejo de la belleza divina.

Petrarca

Los temas del petrarquismo son el amor y el desamor. Estos, junto con los recursos estilísticos utilizados, tales como los símiles, las antítesis, metáforas, comparaciones y las formas poéticas como el soneto, la silva y la estancia, la canción, la égloga y la oda, influyeron en la poesía española, llamada italianizante.

Esta poesía es culta y más innovadora y marca el resurgir poético de la literatura española. Las características de la poesía italianizante suponen una renovación métrica en la poesía española. La mayor innovación fue el verso endecasílabo que además se combina armónicamente con el verso heptasílabo.

Tópicos literarios

Descriptio Puellae

La pura exaltación de la belleza de la amada en los términos ya expuestos. Es descrita de forma arque típica, como una dona angelicata. Principales elementos: cabellera rubia, tez muy blanca, pero de sonrosadas mejillas, ojos radiantes, frente tersa, labios cuyo color contrasta con la blancura de sus dientes, cuello alto y erguido.

Especial importancia en los ojos cauce del fluir amoroso, los cabellos imaginados como una red de amor… La idealización de la dama sigue un proceso de hiperbolización metafórica: (cabellos-oro, tez-rosa azucena, ojos-astros, labios-coral, dientes- perlas, cuello-cisne

Big image

El amor como herida o flecha

Los intentos de precisar qué es el amor y cómo se manifiestan sus aspectos contradictorios. Para ello el poeta apelará al poder expresivo de oxímoros y paradojas: hielo abrasador, dulce llama, guerra que da paz…

Las quejas por la indiferencia o el desvío de la amada. A veces no es la dama la que engaña; son los sentidos, la imaginación o los sueños los que hacen creer al poeta que su amor es correspondido (el sueño amoroso).

Carpe Diem y Collige, virgo, rosas.

"Disfruta cada día"

"Muchacha corta las rosas"

El poeta anima a una mujer joven y bella a que aproveche la juventud y la belleza mientras estas dure, ya que el tiempo de los placeres es muy breve. Se identifica la juventud y la belleza con las estaciones (la primavera es la juventud , el otoño o el invierno, la vejez) o con las flores, en especial la rosa, cuya belleza dura poco.

Fortitudo et sapientia

Para alabar a los varones este es el tópico renacentista (Sabiduría y valor), es decir la mezcla del soldado y el estudioso.

Se valora que los hombres cultiven tanto su físico (con la danza, la caza o la guerra) como el espíritu ( con el estudio, la creación literaria, el canto y la música)

Autores españoles

Fernando de Herrera

Inspiró toda su poesía amorosa a Leonor de Millán hasta el punto de que, después de la muerte de la condesa, Herrera no volvió a abordar esta temática.

Amor en un incendio no acabado.


Amor, en un incendio no acabado

ardí del fuego tuyo, en la florida
sazón y alegre de mi dulce vida,
todo en tu viva imagen transformado.

Y ahora, oh vano error, en este estado,
no con llama en cenizas escondida,
mas descubierta, clara y encendida,
pierdo en ti lo mejor de mi cuidado.

No más, baste, cruel, ya en tantos años
rendido haber al yugo el cuello yerto,
y haber visto en el fin tu desvarío.

Abra la luz la niebla a tus engaños,
antes que el lazo rompa el tiempo y muerto
sea el fuego del tardo hielo mío.

Garcilaso de la Vega

Sus composiciones reflejan su pasión por la dama portuguesa Isabel Freyre, a quien el poeta conoció en la corte y cuya muerte le afectó profundamente.

Yo vi unos bellos ojos, que hirieron


Yo vi unos bellos ojos, que hirieron
con dulce flecha un corazón cuitado,
y que para encender nuevo cuidado
su fuerza toda contra mí pusieron.

Yo vi que muchas veces prometieron
remedio al mal, que sufro no cansado,
y que cuando esperé vello acabado,
poco mis esperanzas me valieron.

Yo veo que se esconden ya mis ojos
y crece mi dolor y llevo ausente
en el rendido pecho el golpe fiero.

Yo veo ya perderse los despojos
y la membrana de mi bien presente
y en ciego engaño de esperanza muero.