TERREMOTOS

Movimiento de placas y mucho mas

¿Que es un terremoto?

Un terremoto (del latín: terra «tierra» y motus «movimiento») es un fenómeno de brusca y pasajera de la corteza terrestre producido por la liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas. Los más comunes se producen por la ruptura de fallas geológicas. También pueden ocurrir por otras causas como, por ejemplo, fricción en el borde de placas tectónicas, procesos volcánicos o incluso ser producidos por el hombre al realizar pruebas de detonaciones nucleares subterráneas.


La corteza terrestre

La corteza de la Tierra está conformada por una docena de placas de aproximadamente 70 km de grosor, cada una con diferentes características físicas y químicas. Estas placas tectónicas se están acus «movimiento»), también llamado seísmo o sismo (del griego σεισμός: «temblor» o «temblor de tierra») es un fenómeno de sacudida brusca y pasajera de la corteza terrestre producido por la liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas. Los más comunes se producen por la ruptura de fallas geológicas. También pueden ocurrir por otras causas como, por ejemplo, fricción en el borde de placas tectónicas, procesos volcánicos o incluso ser producidos por el magma presente en las profundidades de la Tierra, impidiendo su desplazamiento. Entonces una placa comienza a desplazarse sobre o bajo la otra originando lentos cambios en la topografía. Pero si el desplazamiento es dificultado comienza a acumularse una energía de tensión que en algún momento se liberará y una de las placas se moverá bruscamente contra la otra rompiendola y liberándose entonces una cantidad variable de energía que origina el Terremoto.




Los terremotos mas destructivos

Tipos de terremotos

  • Terremotos Volcánicos

Este tipo de terremoto tiene su origen en las erupciones volcánicas o en las proximidades de un volcán. Generalmente se dan antes de que comience o se reactive la actividad de un volcán, o bien, después de las primeras erupciones volcánicas, provocado por la acumulación de energía próxima al magma o la lava. También puede ser producido por los gases y explosiones que tienen lugar en las erupciones volcánicas, aunque los terremotos que surgen de esta forma suelen tener una intensidad y magnitud mucho menor.

Al margen de esta tipología cabe subrayar que se dan temblores sísmicos aproximadamente cada 30 segundos y la mayor parte de ellos, son imperceptibles por el ser humano. Esto se debe a que las 17 placas tectónicas que conforman la corteza terrestre, están en continuo movimiento y producen temblores en función de la fuerza con la que interactúen.

La propagación y dispersión de los terremotos y movimientos sísmicos se efectúa por medio de ondas sísmicas, que en función de su tipo, produce unos u otros movimientos y daños:

  • Ondas longitudinales (ondas P): son las que primero se manifiestan y las más rápidas en propagarse. El movimiento que provocan es similar a la vibración del sonido

  • Ondas transversales (ondas S): se propagan a menor velocidad y se desplazan de forma transversal.

  • Ondas largas (ondas L): son ondas superficiales de velocidad aún menor. Se dividen en Ondas Rayleigh y Ondas Love, ambos nombres en honor a sus descubridores. Las primeras se desplazan como un rodillo, moviendo la superficie arriba y abajo. Las segundas se mueven de forma lateral.


¿Se pueden predecir los terremotos?

A día de hoy no es posible conocer con exactitud todos los datos para ofrecer una predicción con garantías, de manera que pudiera ponerse en alerta y movilizar a la población afectada. Así, cualquier predicción debería ofrecer datos fiables y con la suficiente antelación sobre el área específica, la magnitud del terremoto, y un abanico de tiempo concreto en que se fuera a producir.

-En cualquier caso, diversos equipos científicos en todo el mundo trabajan para poder mejorar los sistemas que permitan predecir los en un futuro cercano. En este sentido, los primeros intentos de sistemas científicos para predecir terremotos se realizaron en la antigua Unión Soviética a finales de los años 40 del siglo XX. Posteriormente, a partir de la década de los 60, países que habían sufrido grandes terremotos como China, Japón o Estados Unidos comenzaron a impulsar este tipo de estudios.

China cuenta con diversos investigadores que han realizado en algunos casos exitosas predicciones, como los terremotos de Haicheng, en 1975 y en 1999, si bien también han fallado en otros casos, como en el de Tangshan, en 1976.

Las ideas de sistemas predictivos son diversas. Por ejemplo, el "método VAN", en honor a sus creadores, los profesores Varotsos, Alexopoulos y Nomicos, fue propuesto en la década de los años 80 basándose en las "señales sísmicas eléctricas" captadas por una red de sensores en el suelo.

Un equipo de científicos internacionales, liderado por Shlomi Havlin, de la Universidad Bar-Ilan de Israel daba a conocer en 2005 un modelo matemático basado en terremotos de diversas magnitudes. Sus responsables creen que se puede aprovechar el "efecto memoria" de los terremotos, de manera que su recurrencia permitiría adelantarse a futuros eventos.