CAMPAÑA CONTRA EL ALCOHOLISMO

Otras alternativas para contrarrestar un problema social.

¿Qué es el alcoholismo?


La dependencia del alcohol (alcoholismo), consta de cuatro síntomas:



  • Ansiedad: una fuerte necesidad o compulsión de beber.
  • Pérdida de control: la incapacidad propia para limitar el consumo del alcohol en cualquier situación.
  • Dependencia física: síntomas de abstinencia como náuseas, sudores, temblores y ansiedad, se presentan cuando se interrumpe el consumo de alcohol después de un período en que se bebió en exceso.

Una dependencia grave puede llevar a la persona a presentar síntomas de abstinencia que ponen en peligro su vida, entre los cuales se encuentran las convulsiones, que empiezan entre ocho y doce horas después de la última bebida.

No más alcoholismo en la Juventud actual

Las personas que tienen mayor riesgo de transformarse en alcohólicas son aquellas que:

  • Tomen más de 5 tragos (340 ml de cerveza, 140 ml de vino, 40 ml de licor) en una ocasión por lo menos una vez a la semana
  • Mujeres que tomen 12 tragos o más a la semana
  • Hombres que tomen 15 tragos o más a la semana
  • Tengan uno de los padres alcohólicos
  • Tienen poca autoestima
  • Son jóvenes presionados por su grupo de pares
  • Tienen problemas de relacionamiento interpersonal
  • Tienen esquizofrenia, trastornos de ansiedad o trastorno bipolar
  • Llevan una vida estresante
  • Tienen fácil acceso al alcohol
  • Viven en una cultura donde el consumo abusivo de alcohol esté socialmente acepatada

“EN LA PREVENCIÓN DEL CONSUMO DEL ALCOHOL EN NUESTRA COMUNIDAD, TODOS TENEMOS UN PAPEL IMPORTANTE”

El alcoholismo es una enfermedad que no tiene cura, es decir que es crónica. Sin embargo, la persona puede dejar de beber y no volver a hacerlo nunca más, aunque los períodos de recaídas son frecuentes y esperables, pero ello no significa que esté curado. Ya que si bebe nuevamente, es muy probable que vuelva a recaer en el alcoholismo.