UNA EXTREMEÑA EN CATALUÑA

David Torrado

PRIMEROS AÑOS DE VIDA

María Lunaro Valle, nació el 12 de Mayo de 1947 en Aceuche, Cáceres. La pequeña de una familia de tres hermanas y un hermano que vivían y trabajaban en el campo en las temporadas del algodón, tabaco (vídeo adjunto sobre como era la recogida del tabaco en esa época), etc. Ella recuerda como con siete años ya iba a esas recogidas y sino se quedaba en casa haciendo las tareas del hogar o cuidando de los animales.

Su vida dio un giro radical cuando con 8 años sus padres decidieron cambiar de residencia, de ciudad, de provincia y se fueron a vivir a Cataluña.

Haz click y revive como era Extremadura en esa época.

EL VIAJE Y LOS INICIOS EN CATALUÑA

Su padre, llamado Pedro, se embarcó a la aventura en busca de un futuro mejor y metió a toda su familia en un tren y se fueron a vivir a Granollers, una ciudad cercana a la Ciudad Condal. Allí los primeros meses se hospedaron en casa de un amigo de la familia que les dejó una habitación de su casa y allí pasaron unas pocas noches los seis.

Recién llegados a una ciudad nueva necesitaban ingresos y , al contrario que ahora, en esos tiempos había bastante trabajo y en apenas semanas ella y todas sus hermanas trabajaban en una fabrica de telas y su hermano junto su padre trabajaban de paletas.

Empezó a trabajar con 9 años en una fábrica durante diez horas diarias a cambio de unos 5 duros semanales. Ella cuenta como la hacían esconderse en un armario junto a otra compañera cuando venía la inspectora ya que aún no tenían la edad requerida para estar trabajando, por este motivo no hay ningún documento oficial.

Mi abuela no pisó jamás una escuela debido a todas las horas que tenia que trabajar para llevar un dinero a casa que luego iba directo a su padre que lo administraba en comida o en materiales para fabricar su futura casa. Aprendió las cosas más básicas que se pueden saber (leer,escribir, sumar y restar) gracias a las clases caseras que les daba su padre.

UNA VIDA ENTERA EN GRANOLLERS

Con doce años cambió de fabrica pero seguía trabajando lo mismo y más adelante ya con catorce años le pudieron hacer contrato y orgullosa recuerda como pasó a cobrar 500 pesetas por ser ya una experta en esa faena.

Tras mucho trabajo de toda la familia consiguieron acabar de construir su casa que ha día de hoy aún sigue en pie y esta en propiedad de su hermano.

Pero como en todas las familias de esa época en 1961 la muerte acechó con fuerza llevándose a su hermana mayor, que dejaba a su hijo de tres años sin madre.

Llegada a los 19 años se casó con mi abuelo Emilio, cuando éste volvió de la mili. Un año después de esta boda mi abuela se quedó embarazada de una de mis tías.

Después del primer hijo fue encadenando hijo tras hijo hasta llegar a montar su familia con tres hijas y un hijo. Por este motivo dejó de trabajar pero aún en casa seguía cosiendo todo tipo de mantas, trajes o cualquier objeto para su familia.

Antes de formar su familia ya se había mudado con su marido a un piso de Bellavista pero a medida de que la familia se iba haciendo más grande se tuvieron que mudar nuevamente a la Torreta. Allí vivió hasta el fallecimiento de mi abuelo, entonces cogió todos sus ahorros y se compró su piso actual.