ABP llega a la universidad

Experiencia interdisciplinar y herramientas groupware

En la ingeniería informática

En este artículo presentamos una experiencia desarrollada en un programa docente que utiliza el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) para impartir de forma conjunta cuatro asignaturas de la titulación de Ingeniería Informática. Para ello, en primer lugar se propuso la realización de un videojuego como proyecto conjunto. La elección de esta temática permitía cubrir los objetivos de todas las asignaturas. De esta forma todas aportan algo y reciben aportaciones de las demás, reforzando el carácter interdisciplinar de la experiencia. Una docencia basada en proyectos que se desarrollan en un grupo tiene unos altos requerimientos de comunicación y de intercambio de información. Proponemos el uso de una herramienta de trabajo colaborativo (Groupware) que hemos denominado ABP-Forja. Para evaluar tanto la metodología como las herramientas tecnológicas realizamos un cuestionario cuantitativo y cualitativo que nos permitiera conocer las opiniones de los alumnos. Los alumnos han valorado positivamente la metodología, destacando el trabajo en grupo y la forma de evaluación, aunque consideran que se incrementa el tiempo de dedicación. Por otro lado, consideran que el uso de la ABP-Forja es muy apropiado y valoran, especialmente, la gestión de tareas, el control de versiones y el gestor de documentos. Esta experiencia nace con el propósito de extenderse en el futuro a otras asignaturas. Se pretende, además, mejorar en los cursos sucesivos la herramienta de trabajo en grupo.

disciplinas jurídicas



En el marco del Espacio Europeo de Educación Superior, la metodología a seguir en la enseñanza de disciplinas jurídicas debe fomentar la participación del alumno en su propio proceso de aprendizaje, mecanismo imprescindible para formar profesionales autónomos. Emplear técnicas docentes tales como la programación del aprendizaje basado en problemas o la construcción práctica de supuestos presenta las ventajas de conseguir captar el interés del alumno y de permitirle desarrollar la capacidad de encontrar soluciones propias a situaciones reales; competencias vitales para formar verdaderos profesionales. No obstante, en la construcción de estos procesos de aprendizaje muchas veces se olvida que el Derecho es una realidad viva y poliédrica, que no permite la construcción de supuestos «reales» en los que sólo se muestren determinadas caras de los fenómenos. La construcción de problemas en los que se pretendan abordar instituciones desde el prisma exclusivo de una determinada área del Derecho se muestra como una actividad incompleta, pues en la mayoría de los casos, observarlos desde más de una perspectiva nos puede llevar a estimar que la solución más idónea es una diversa a la que se habría alcanzado desde una visión más sesgada. La coordinación entre las diversas materias en la planificación de actividades y contenidos se hace necesaria para un aprendizaje trasversal del alumno. De la simbiosis entre las distintas ramas del Derecho se pueden extraer técnicas