El medio ambiente

¿Cómo podemos ayudar a proteger al medio ambiente?

¿Cómo podemos ayudar a proteger al medio ambiente?

Podemos ayudar de diferentes maneras a proteger y cuidar el medio ambiente. A veces creemos que cada uno de nosotros no podemos hacer mucho, sin embargo, existen diversas formas de colaborar, que no necesitan mucho tiempo ni demasiado esfuerzo, para contribuir a proteger y cuidar nuestro planeta.

Recomendaciones que debemos tener en cuenta para cuidar y proteger el medio ambiente

1. Reciclar materiales como botellas, cuadernos que ya no se utilicen, entre otros.

2. Debemos apagar los aparatos electrónicos que no estemos usando.

3. Evitar dejar el agua corriendo cuando nos lavamos los dientes, las manos o al ducharnos.

4. Cuidar y proteger nuestras playas.

5. No tirar la basura en las alcantarillas.

6. No contaminar los ríos y el aire.

7. Reforestar para contrarestar la tala de árboles.

Factores que están amenazando a nuestro medio ambiente

Cambios y degradación de la biodiversidad, las actividades del hombre provocan cambios drásticos tales como los procesos químicos industriales o la tala indiscriminada de árboles provocan graves daños al medio ambiente y cambian el ciclo vital de los seres vivos que lo componen, por no hablar de los desastres que pueden provocar en los ecosistemas (vertidos de petróleo, radiación nuclear entre otros.
Los procesos industriales en químicos también han provocado lo que se denomina como agujero en la capa de ozono. Esta capa es básica para absorber la radiación solar en forma de rayos ultravioleta y transformarlo en calor, por lo que el “agujero” nos deja mucho más a merced de los rayos ultravioleta.
Los residuos contaminantes que producen todas estas industrias también producen vertidos que contaminan el agua, la tierra y el aire.

Elementos que conforman el medio ambiente

  • La tierra, el suelo y el subsuelo, incluidos lechos, fondos y subsuelos de los cursos o masas de agua terrestre o marítima.
  • La flora terrestre o acuática, nativa o exótica, en todas sus entidades taxonómicas. La fauna terrestre o acuática, salvaje, doméstica o domesticada, nativa o exótica, en todas sus entidades taxonómicas.
  • La microflora y la microfauna de la tierra, el suelo y el subsuelo terrestre, y de los lechos, fondos y subsuelos de los cursos o masas de agua, en todas sus entidades taxonómicas.
  • La diversidad genética y los factores y patrones que regulan su flujo.
  • Las fuentes primarias de energía.
  • Las pendientes topográficas con potencial energético.
  • Las fuentes naturales subterráneas de calor que, combinadas o no con agua, puedan producir energía geotérmica.