¿Por qué no duerme mi hijo?

RELAJAR AL BEBÉ PARA DORMIR

Los niños no llegan a dormir como los adultos hasta cumplidos los 6 años. Es decir, hasta esa edad, los despertares nocturnos son normales. No hay nada de malo en un bebé que se despierta por las noches. El problema lo tienes tú, no tu bebé.

El proceso de relajación

Cuando un niño tiene problemas para dormir. Lo primero es intentar saber cuales son las causas y fijarnos en su estado. Ya que si un niño está muy nervioso, por algún motivo alguna emoción fuerte… Debemos ser conscientes que no nos servirá de nada, obligarle a acostarse en la cama a la espera de dormirse. Sino que lo que deberemos hacer, es tratar de conseguir que el niño vuelva a su estado natural y se relaje. Y ya una vez relajado, será el momento ideal para tratar de conseguir que se duerma. El proceso de relajación puede ser diferente para cada niño. Ya que no todos somos iguales. Y lo que puede relajar a algunos, no lo hará con otros niños.

Algunas pautas y a dormir.

  • Hablar del tema: Cuando hemos tenido una experiencia diferente. Lo mejor es sacarlo todo primero. Y la mejor forma de hacerlo es contarlo. Cuando se lo contamos a alguien parece que nos quedamos más tranquilos. Cuando nos pasa algo bueno, sentimos la necesidad de contárselo a alguien. Ya que es una forma de quitarnos un peso de encima.
  • Escuchar música tranquila: La música es ideal para cambiar los estados de animo de la gente. Y es muy útil para conseguir relajarnos. La cuestión es encontrar alguna canción o música ideal para tal propósito. A continuación tenemos una selección de música relajante para dormir niños. La cual, nos puede ayudar en algún momento difícil.
  • El ambiente: La música juega una baza importante, pero no es lo único. Debemos crear una atmósfera ideal para que al niño no le cueste lo más mínimo dormir. Para ello, lo mejor, es que dejemos una luz tenue. A poder ser con velas. Ya que este tipo de iluminación nos relaja mucho más que la luz artificial. Crea una zona especial para el descanso. Una buena cantidad de cojines en el suelo, puede ser el escenario ideal.
  • Tu tono de voz: La voz de una madre es como una infusión para los niños. Si hablamos de forma relajada y despacio, conseguiremos trasmitir la tranquilidad a nuestro niño.
  • Respirar: Túmbate con tu niño muy cerca, con tu pecho apoyado en alguna parte de tu niño. Y haz respiraciones profundas y lentas. Aunque nos parezca mentira, su respiración se irá coordinando con la nuestra. Y pasará de respirar con nerviosismo. A respirar tranquilamente. Debes saber, que la respiración es fundamental cuando hablamos de relajación y sobre todo de dormir.
  • Explosión controlada: Si está muy muy nervioso. Una forma es sacar todos los nervios. Haciendo una actividad como gritar, saltar… Es una forma de sacarlo y no quedárselo dentro. De esta forma le costará mucho menos relajarse y por consiguiente dormirse.