EL SÍ DE LAS NIÑAS

Leandro Fernández de Moratín

HABLEMOS DEL AUTOR...

Moratín, fue un dramaturgo y poeta español.

Es considerado como el más relevante autor de teatro del siglo XVIII español. Pertenece al movimiento Neoclasicista.

Sus mayores preocupaciones eran las costumbres sociales basadas en la hipocresía y los convencionalismos que impedían el progreso.

Una de sus obras más destacas es esta, El sí de las niñas, pero además tiene obras como El café, donde se centra en los dramas desmesurados que desagradaban a los autores ilustrados.

Argumento

Francisca, una chica de 16 años educada en un convento, está prometida en matrimonio con Don Diego de 59 años, por deseo de su madre.

Pero, en realidad está enamorada del soldado Don Félix al que Rita, su criada, les ayuda para que puedan estar juntos y así a anular el casamiento.

Cuando don Félix le dirige una carta, ésta cae en manos de Don Diego, que descubre la relación y pide una confesión sincera de su prometida. Doña Irene insiste en imponer su autoridad, pero don Diego renuncia al compromiso. Al poco tiempo se descubre que el joven soldado en realidad se llama Don Carlos, sobrino de don Diego, y ambos jóvenes reciben su consentimiento para casarse.

ESTRUCTURA DE LA OBRA

1. ESTRUCTURA EXTERNA

La obra consta de tres actos con un número indeterminado de escenas las cuales suelen rondar diez.

2. ESTRUCTURA INTERNA

  • Primero entran en escena los personajes principales para que los conozca el espectador.
  • Segundo, diálogos entre distintos personajes de la obra.
  • Finalmente, entra Don Carlos, muy importante en el final de la obra.

PERSONAJES

La obra posee pocos personajes ya que la acción ocurre en un mismo lugar y en muy poco tiempo.


  • Don Carlos es el sobrino de Don Diego.
  • Francisca no es capaz de demostrar sus sentimientos por su educación y esto la llevará a arriesgar el amor que siente por Don Carlos.
  • Don Diego, de 59 años de edad y tío de Don Carlos, es el personaje que desencadena la acción porque está comprometido con Francisca, mucho más joven que él. Se le puede considerar el verdadero protagonista de la obra.
  • Doña Irene, madre de Francisca representa un personaje que refleja la autoridad de los padres de la época sobre sus hijos, exigiendo a su hija que se case con el adinerado Don Diego a pesar de no conocerlo en persona.
  • Rita es la criada de doña Irene. Ayuda a llevar a cabo la relación entre don Carlos y Francisca.
  • Simón es el criado de Don Diego.
  • Calamocha, es el criado de Don Carlos. Le «tira los tejos» a Rita.
  • TEMAS

    La crítica de los matrimonios desiguales, debido a la edad o a la condición social.

    La educación de los hijos, debe basarse en la libertad de estos y en la sinceridad.

    El papel de la mujer en la sociedad, siempre sometida al deseo de sus padres o maridos.

    Estas no tenían decisión propia, se veían obligadas a elegir el futuro que les imponían.

    IMPORTANCIA DE LA OBRA EN LA HISTORIA DE LA LITERATURA

    El sí de las niñas, cumple a la perfección con la perspectiva neoclasicista. Además de respetar las tres unidades, ( acción, tiempo y lugar) los mensajes que transmite son realistas y mesurados.

    La intención de esta obra es que el espectador vea la cruda realidad en la que se vivía y reflejar los problemas sociales de ese momento.

    ¿ACASO ES UNA OBRA FEMINISTA?

    el XVIII no es un siglo revolucionario, ni individualista, ni feminista, ya que el fin era mejorar la sociedad a través de la educación, no cambiarla. El teatro, en este sentido, es un medio didáctico capaz de enseñar a gran parte de la población, sobre todo a esa parte que empieza a tener conciencia de clase, la burguesía.

    Don Diego y Don Carlos pretenden casarse los dos con la misma mujer. Este es el juego dialéctico que presenta El sí de las niñas .

    Así pues, Moratín no ataca la costumbre de concertar matrimonios sin contar con la opinión de la mujer, sencillamente porque poco tiene que decir Francisca acerca de su casamiento; es Don Diego, guiado por la luz de la razón, el que soluciona el conflicto. En ningún momento doña Francisca defiende su propia individualidad y su propia libertad.