LA CELESTINA

Sosia

Sosia

Cómo cada mañana me levanté, desayuné solo, como siempre. Me tomé mi taza de café y una tostada de mermelada de melocotón y mantequilla. Fuí al feudo allí me encontré con mis amigos de los cuales yo sospechaba que estaban tramando algo contra mi persona.

Al final el tema de la broma lo deje pasar, más tarde resulto que sí, que me gastaron una broma la cuál era muy pesada, esta consistía en que uno se ponía detrás mía y el otro me empujaba, al final me caí he hice una vuelta campanada en el aire y tuve contusiones leves en el cuello. A seguido fuí al hospital y el médico me dijo:

-¡Has tenido suerte!

-Yo le conteste: Pues menos mal, ha sido culpa de mis amigos.

-El médico me respondió: Pues vaya amigos

-Yo le dije: Muchas gracias lo tendré en cuenta.

Me marché reflexionando sobre lo que me había dicho el médico, al final iba a resultar que no tenia amigos verdaderos. Más tarde me encontré con Tristán una persona la cuál yo creía que no era mi amigo pero me dio un consejo sobre este tema que me convenció del todo. Al rato me encontré con los amigos que me hicieron la broma, ellos me pidieron perdón y me dijeron que era inconsciente de la venganza, yo me lo tomé a mal y me marché diciendoles:

-Un amigo no es aquel que está contigo, sino aquel que te ayuda a tomar las decisiones mas correctas y en vez de quitarte te aporte.

Me acosté quizá sin dos amigos que eran de siempre pero también me acosté sabiendo que las personas están enmascaradas como Tristan y que como él, son los verdaderos amigos.