Los números primos somos mejor.

ANA BARTOLOMÉ 6ºD

El pueblo de los números

Había una vez un pueblo donde sus habitantes eran números. Algunos eran primos y otros compuestos.
Los números entre sí se llevaban muy bien. Aunque eran diferentes, todos los días jugaban y se divertían. Eran muy amigos.



Un día se presentaron a las olimpiadas. Había muchos grupos: positivos, negativos, primos, compuestos...

La competición iba muy bien y se respetaban unos a otros. Pero la prueba final era de primos contra compuestos y ahí estaba el problema porque el equipo ganador se llevaba 900.000 euros, un viaje a Italia, al Caribe, o a Londres y entradas para el concierto que quisieran.

La prueba era de baile y los primos eran muy torpes y los compuestos bailaban muy bien entonces tenían miedo de perder.

La competición iba a empezar pero el número 29 había envenenado las bebidas de los compuestos para que no pudieran bailar. Y el número 20 se enteró y avisó a los demás para que no se tomaran la bebida. Además había planeado una venganza: cuando ya empezó la competición los números compuestos hacían como que no se encontraban bien y no podían bailar para que el 29 pensara que el veneno había funcionado pero de repente el 15 se puso como loco y luego los demás, los números primos se enfadaron mucho porque los compuestos ganaron.

Y desde ese día el pueblo de los compuestos y de los primos son dos pueblos totalmente diferentes.



FIN