INICIOS EN LA SELECCIÓN

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A 10 años del curioso debut de Mascherano en la Selección Argentina, previo a hacerlo en su club

El 16 de julio de 2003 se produjo una sorpresa en el equipo que paró Marcelo Bielsa en la Selección Argentina, en el marco de un amistoso ante Uruguay por el estreno del Estadio Ciudad de La Plata.
El Loco parecía hacer uso de su apodo con un atrevimiento: colocar como volante central a un joven mediocampista de 19 años que aún no había debutado en su club, River Plate.
Javier Mascherano contaba con todas las características de quien apunta a ser una futura estrella internacional. Sacrificio, buena ubicación en la mitad del campo, y ese don para poder “bancarse solo“ un sector clave de la cancha hacían que Bielsa apostara por Masche, sobre todo como una prueba de cara al futuro.
Un futuro que tendría pronto otro paso clave con su titularidad en los primeros Juegos Olímpicos que logró la Argentina, en Atenas 2004. A partir de allí, todo protagonismo de Selección Argentina tuvo a Mascherano como volante central.

En River Plate, el "Jefecito" debutó finalmente 18 días más tarde, en el triunfo ante Nueva Chicago.
En las inferiores del club Millonario, el oriundo de San Lorenzo (Santa Fe) debió analizar una propuesta del Ajax de Holanda, club que le ofreció emigrar pero la futura promesa desistió de dar el salto. Los holandeses lo vieron en un torneo Sudamericano sub 17 en Arequipa, Perú, donde también pusieron el ojo en Pablo Zabaleta (San Lorenzo) y Carlos Tevez (Boca) pero finalmente los tres se quedaron en sus respectivos clubes.