Bizcocho Suchi (スチ)

Según la tradición japonesa, el bizcocho de la felicidad

El dulce milenario de la fortuna

Según los astros del horóscopo chino o japonés, en esta receta para una vida plena y feliz empleada por los antiguos, todos los signos encontrarán el equilibrio emocional en sus vidas y el gozo imperará en ellas.
Big image

Ingredientes

Preparación

1. Vacía tu mente de malos pensamientos y precalienta a 180 ºC el horno de la paciencia. No hay que vivir anclado al pasado, hay que disfrutar del bizcocho de la felicidad en el presente.
Big image
2. Derretir el chocolate del amor (cuidado con los corazones rotos) y la mantequilla de la positividad (imprescindible hacerlo con una sonrisa) en el cazo a fuego lento de nuestra conciencia. Almacenamos el amor derretido en un lugar especial de nuestro corazón. Añadimos la positividad y lo removemos hasta formar la masa homogénea perfecta de dulzura.
Big image
3. Para que la salud acompañe nuestro bizcocho, batimos 3 huevos gigantescos plenos de bienestar junto al azúcar de la amabilidad usando nuestra cuchara mental de la suerte. Para entonces ya habremos obtenido nuestra crema del color de la calidez hogareña.
Big image
4. Agregamos ahora el amor y la positividad directamente desde nuestro corazón, donde los hemos atesorado el tiempo suficiente.
Big image
5. Coge la harina de fuerza parándote un momento a tomar aliento. Agarra junto a ella la levadura de la fortuna, mucha suerte pues es algo escurridiza. Tamízalas en el colador donde se tienen que quedar las cobardías e inseguridades con la fuerza de tu mente y echa los resultados junto a la mezcla cremosa. Remueve bien para evitar los grumos de pesimismo y asegurar la positividad. Eso nos garantizará una felicidad única y verdadera.
Big image
6. En el horno de la paciencia metemos la mezcla de nuestra felicidad futura en el molde de empatía de nuestro corazón a 180ºC. Lo dejamos hornear felizmente unos 35-40 minutos de tiempo humano.
Big image
7. Cuando lo sacamos del horno, lo decoramos (con alegría) usando la Nutella de la generosidad, poniendo mucho de nuestra parte por los demás. Es recomendable añadir bolitas de anís de la imaginación a tu gusto y el de los tuyos, y, cómo no, unas cuantas perlas de repostería de la sabiduría para aportar luz a tus dudas.
Big image

UN ÚLTIMO CONSEJO

Ahora tu bizcocho de la felicidad ya está listo para que disfrutes plenamente de él. Aprovecha cada ingrediente y utilízalos siempre que puedas, cuando parezcan haberse agotado trata de encontrarlos nuevamente porque la base de la felicidad se encuentra en tus propios valores, ya que cada persona tiene su propia filosofía y ha de descubrir lo que le hace sentir bien consigo mismo.

Por MªLuisa Muñoz, Erije Mahmood, Noelia Navarro, Maria Ferrer y Josep Soto