La mujer en la literatura

Historia de la mujer

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La trayectoria de la mujer

Es larga, la trayectoria que se ha recorrido ya, sobre el estudio de la mujer en la

literatura, encontrándose en la tercera década o oleada feminista que indica en los inicios de la crítica literaria norteamericana, en la presencia, mediante las intervenciones patriarcales, que la literatura no era univesal, sino más bien dominada por el sexismo y el patriarcado, donde la mujer quedaba en silencio.

De base, se empleaba el concepto de literatura de modo tradicional y los términos binario masculino o femenino, como estructura de análisis.

En el siglo XVI a pesar de la educación humanística de algunas mujeres urbanas privilegiadas, los estudios no le dieron acceso a los mecanismos del poder estaban excluidas de las universidades, jerarquía eclesiástica y los puestos administrativos que ocupaban los letrados.

Incluso para dejar su nombre en la Historia literaria, a las mujeres que escribían poesía o prosa, les hacia falta un pariente o protector que les facilitara la publicación de sus obras, quedando en el anonimato el de la mujer.





  1. Las precursoras



Las pioneras de este siglo, es justo reconocerlo, tuvieron también sus predecesoras. Y no fue poco lo que sufrieron las mujeres que, a lo largo de la historia, tuvieron la temeridad de no esconder su genio. Nombraré sólo unas pocas, las más famosas. En la antigüedad tenemos a Safo, la poeta a quien Homero llamó "la décima musa". (Por cierto, fue ella nativa de la isla de Lesbia; de allí se originó la palabra "lesbiana", con la cual comúnmente se designa hoy a las mujeres homosexuales. Sin embargo, es irónico que la supuesta homosexualidad de Safo probablemente se basa en la ira contra su genio incomparable por parte de algunos literatos posteriores, quienes querían desacreditarla en una época en la cual la homosexualidad era
rechazada por considerarla "contra natura"). En el campo de la ciencia, encontramos en el siglo IV de nuestra era a una Hypatia, filósofa, astrónoma y matemática, despedazada por una muchedumbre airada que la acusaba de ser "bruja", por ser hebrea y por ser capaz de pensar y enseñar "como un hombre".


En la Edad Media, no podemos dejar de mencionar a esa gran guerrera, Juana de Arco, visionaria religiosa y genio de las artes bélicas, a quien los obispos franceses condenaron como "hereje" y quemaron en la hoguera. En el campo de las letras, varias mujeres, "trovadoras" de Provenza como Marie de France y Beatriz de Die, ayudaron a desarrollar el concepto del "Amor cortés", que inicialmente se basó en una gran libertad sexual de las mujeres de la nobleza, unida a una veneración casi religiosa hacia la mujer por parte
de su amante.

Desafortunadamente, con el tiempo esta veneración se fue degenerando en la literatura cortesana hacia una caballerosidad que paralizaba a las mujeres, convirtiéndolas en seres angelicalmente asexuados, y grotescamente pasivos y dependientes. Contra esta versión corrompida y misógina del amor cortés, llevada por Jean de Meung a sus últimas consecuencias en el poema "Roman de la Rose", escribiría su condena Christine de Pizan, hacia fines de la era medieval. El sentido y sesudo alegato de Christine de Pizan contra el sexismo literario de Jean de Meung, fue la chispa que desató la "querelle des femmes", o querella de las mujeres, la disputa intelectual que tanta tinta hizo correr de lado y lado.

Durante el Renacimiento se destacan varias mujeres en el campo de las artes, de las cuales quizá la más famosa sea Artemisia Gentileschi. Esta pintora genial fue torturada por la Inquisición en el juicio contra su maestro Tassi, a quien el padre de Artemisia acusaba de haberla violado y de negarse a cumplir su promesa de casarse con ella. Artemisia continuaría pintando toda su vida; su serie de cuadros sobre "Judith decapitando a Holofernes" tal vez refleja su ira inconsciente contra el poder patriarcal que tanto daño le hizo.

En la era moderna, a partir de la Revolución Francesa, aumentan gradualmente los nombres de las mujeres que se destacan, empezando por aquella gran defensora de los derechos de las mujeres, Olympe des Gouges, que pagó por sus esfuerzos en la guillotina. Sin embargo, ya en el siglo XIX las mujeres empiezan a irrumpir con cada vez más fuerza en las ciencias, en la literatura, en las artes. Los obstáculos para la expresión del talento femenino, si bien no desaparecen, empiezan a ser menos lesivos; se va abriendo camino al reconocimiento de las obras de mujeres. Mencionaremos sólo, a manera de ejemplo, a grandes novelistas como Jane Austen, Charlotte y Emily Brontë, George Elliot, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Emilia Pardo Bazán. En el campo político, la historia se ha encargado de destacar las hazañas de mujeres excepcionales, luchadoras por la independencia de sus países, mujeres como Policarpa Solavarrieta, Manuela Sáenz, la cubana Mariana Grajales. Entre las científicas, tenemos, por ejemplo, a una Maria Mitchell, la astrónoma norteamericana descubridora de cometas, primera mujer miembro de la American Academy of Arts and Sciences, vencedora de los prejuicios de quienes querían cerrarles sus puertas.





Las "nobelistas"


Entre las excepcionales mujeres que en este siglo han llegado al pináculo de su labor creativa, contamos con treinta ganadoras de premios Nóbel entre 1903, cuando la primera mujer recibió este galardón, y 1998. Los premios se distribuyen así: dos en Física, tres en Química, seis en Fisiología y Medicina, diez de la Paz, y nueve en Literatura. Conforman estas veintinueve mujeres (una de ellas, Marie Curie, recibió dos premios) sólo un 5 por ciento de los Premios Nóbel otorgados desde su inicio. Y sin embargo, considerando las enormes resistencias que las mujeres han encontrado y aún encuentran para ejercer sus profesiones y acceder a los "santuarios" de la ciencia, donde se encuentran los recursos para investigar, o para ser tomadas en serio como activistas políticas o como literatas, es todavía mayor su mérito. A continuación presentamos breves reseñas sobre algunas de "las Nobelistas".

Premios Nóbel de la Paz


Bertha Von Suttner (Austria): Conocida novelista y notable pacifista. Su novela "Abajo las Armas!" solo fue superada en popularidad en el siglo XIX por "La Cabaña del Tio Tom", escrita por otra mujer: Harriet Beecher Stowe.



Jane Addams (Estados Unidos): Reformadora social, pacifista y sufragista. Primera mujer en ocupar la Presidencia de la Conferencia Nacional de Trabajo Social en Estados Unidos (1910).




Emily Greene Balch (Estados Unidos): Economista, reformadora social y pacifista. Fue Secretaria de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad de 1919 a 1922.




Mairead Corrigan (Irlanda del Norte): Premiada por su intenso trabajo tratando de reconciliar a las dos comunidades religiosas más importantes de Irlanda.

Betty Williams (Irlanda del Norte): Premiada simultáneamente y por las mismas razones que Mairead Corrigan.





Madre Teresa de Calcuta (India): Originaria de Albania, fundó la orden de monjas Misioneras de la Caridad, agregando a los tres votos tradicionales de las religiosas (pobreza, castidad y obediencia) otro mas: servir a los pobres. Sus contribuciones en este sentido han sido extraordinarias.




Selma Lagerloff (1858- 1940): Novelista sueca cuya obra hunde sus raíces en el mito, la leyenda y a menudo en lo sobrenatural. Se inspiró en el folklore y la narrativa oral de su país. Se le considera sin paralelo en la
literatura sueca por sus dotes narrativas. Su autobiografía (en varios volúmenes) fue un "best-seller" en la década de los treinta.





Grazia Deledda (1875-1936): Novelista italiana. En obras como "La Madre" ofrece una vision naturalista de la vida esforzada y difícil del campesinado de Cerdeña, donde había nacido. Su novela "Cósima" es autobiográfica.






Sigrid Undset (1882-1949): Novelista noruega. Buena parte de su obra (como "Kristin Lavransdotter" y la tetralogía "El señor de Hestviken") está inspirada en la historia medieval de su país. Sus novelas muestran la
erudición y el estilo original y sereno de su autora.




Pearl Buck (1892-1973): Novelista y biógrafa nacida en Estados Unidos. Hija de misioneros protestantes norteamericanos, pasó su juventud en China, cuya sociedad retrata en la más famosa de sus obras, "La Buena Tierra". Escribió más de 80 libros. Su estilo simple y directo, así como muchos de sus temas, muestran la influencia de la novelística china.





Gabriela Mistral (1889-1957): Nacida en Chile, su verdadero nombre era Lucila Godoy. Educadora, ensayista y, sobre todo, poeta. Fue el primer escritor de la América Latina que recibió el Premio Nobel. Durante 20
años se desempeñó como cónsul de su país en diversos países. Su poesía ha sido traducida a muchos idiomas. Poetas como Pablo Neruda y
Octavio Paz reconocieron su influencia.




Nelly Sachs (1891-1970) : Poeta y dramaturga de origen judío, nacida en Alemania pero nacionalizada en Suecia. Comenzó a escribir poesía a los 17 años.En 1940, durante el Nazismo, huyó de Berlín y se radicó en Suecia. Su poesía lírica y dramática a menudo trata sobre temas relacionados con la historia del pueblo hebreo.




Nadine Gordimer (1923- ): Novelista surafricana, de padres judíos, cuya obra toma posición contra la discriminación racial reinante en su país. Uno de sus temas recurrentes es la injusticia del sistema del apartheid, y los conflictos morales que éste supone para la clase media blanca. Muy admirada por la fuerza de sus diálogos y por su habilidad de escribir apasionadamente sin caer en dogmatismos. Entre sus obras tenemos "La historia de mi hijo", "Un mundo de extraños", y "Ocasión para amar".

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