EL MIEDO

Brigitte Gonzalez, Katherin Quintero, Maria Torres

¿Qué es el miedo?

¿Alguna vez sentiste miedo? En ocasiones, todos nos asustamos. ¿Los truenos y relámpagos hacen que tu corazón lata más rápido? Tal vez, se te seque la boca cuando tu maestra anuncia que tomará una pequeña prueba, o te traspiren las palmas de las manos cuando llega tu turno de dar una lección ante toda la clase. Probablemente, sientas un nudo en el estómago cuando ves al peleón que siempre te molesta.

Todos sentimos temor de vez en cuando. Y esto pasa sin importar lo grande o valiente que seas. En ocasiones, el miedo puede llegar a ser bueno y ayudarte a mantenerte saludable. El miedo a acercarse demasiado a una fogata puede salvarte de sufrir graves quemaduras. Y el miedo a obtener una mala calificación en una prueba puede hacer que estudies más.


CARACTERÍSTICAS

  1. Es una señal emocional de advertencia de que se aproxima un daño físico o psíquico.
  2. Implica una inseguridad respecto a la capacidad para soportar o manejar la situación amenazante: la intensidad de la respuesta emocional depende de la incertidumbre sobre los resultados.


Efectos

- Subjetivos:

Se trata de una de las emociones más intensas y desagradables que existen. Generan aprensión desasosiego y malestar.

Su característica principal es la sensación de tensión nerviosa, de preocupación y recelo por la propia seguridad o por la salud, habitualmente acompañada por la sensación de pérdida de control.

- Fisiológicos:

Los principales efectos se producen sobre el SNA en forma de respuestas puntuales o fásicas, y se concretan en importantes elevaciones de la frecuencia cardiaca (las mayores: de la presión arterial sistólica y diastólica, aumento de la fuerza contráctil cardiaca, conductancia de la piel) reducciones del volumen sanguíneo y de la temperatura periférica que provocan palidez produciendo la típica reacción de miedo de quedarse helado.

- Funcionales o afrontamiento:

La principal es la facilitación de respuestas de escape o evitación de la situación peligrosa. Si la huida no es posible o no es deseada, el miedo también motiva a afrontar los peligros.

En cualquier caso la respuesta funcional intenta fomentar la protección de la persona.