Un día en la vida de Calisto

LLEGÓ EL AMOR

Un día inolvidable

Calisto se levanta como cada mañana obsesionado con Melibea. Sempronio le trae el desayuno y Pármeno le ayuda a vestirse, a los cuales trata con desprecio y superioridad igual que todos los días.

Se dirige a casa de Melibea con un ramo de flores, y ésta le dice que no quiere volver a verlo, le suplica que la necesita a ella y a su cuerpo y Melibea le tira el ramo de flores y le cierra la puerta en la cara.

Calisto, con su inmadurez, se va enfurruñado hacia casa de Celestina, una vieja alcahueta que practica magia negra, le da una bolsa llena de monedas de oro y le explica lo que quiere, que Melibea se enamore locamente de él, después de hablar un gran rato con la vieja, Calisto regresa a casa.

Al llegar a casa sus criados le tienen preparado el almuerzo, con una gran copa de vino, como Calisto se porta muy mal con ellos, todos los días le echan en el vino una sustancia para que se pase toda la tarde durmiendo, y ellos puedan estar tranquilos.

Normalmente él se despierta sobre las siete, pero este día en concreto se despertó antes, porque llamaron a la puerta, cual fue su sorpresa cuando vio entrar a Melibea y le dio un abrazo. Ella se quedó con Calisto y éste no salía de su asombro al ver que el hechizo había funcionado.